Página dedicada al reconocimiento del ignorado ambiente agreste de la República Oriental del Uruguay.
Si respetas y queres lo "natural", aquí vas a encontrar las mejores imágenes y las instrucciones exactas para disfrutarlos.
Represa de Cuñapiru - Rivera

Debemos tomar nuevamente la vieja y querida ruta 5 pasando la capital del departamento de Tacuarembó y transitar unos 30 kilómetros. Después de pasar el peaje nos toparemos con una casilla policial, la ruta que sale hacia la derecha denominada “Ruta del Oro” será la cual nos guíe hasta lo que queda de la represa de Cuñapiru. Apenas recorridos unos kilómetros divisaremos a nuestra izquierda los cerros chatos de Cuñapiru vigilando silenciosamente las llanuras a su alrededor. Transcurridos unos pocos kilómetros podremos ir viendo sobre la izquierda viejos edificios en ruinas amontonados sobre una tenue colina. Metros más adelante un cartel de pequeñas dimensiones nos indicara la entrada a la represa, el camino es de tierra y con curvas varias en su parte inicial. Después de adentrarnos a la izquierda doblamos a la derecha en el primer cruce de calles y seguimos transitando en medio de la vegetación hasta alcanzar una portera desde la cual ya se observa lo que fuera el edificio principal de la represa. Un poco más, y el resto de los edificios ya están a nuestro alcance, las ruinas de todas las construcciones tienen un sesgo fantasmal que hará la visita aún más interesante.

Antigua maquinaria en los grandes salones, intrincadas galerías, y edificios que otrora vivieron su esplendor y supieron acoger a trabajadores de diferentes pueblos y ciudades. La edificación que contiene las puertas movibles tiene un encanto especial ya que todavía es acariciada por el suave rumor del río que fluye libremente en su parte frontal. Para los que respetan y para los que esperemos que empiecen a hacerlo, les comento que hay pequeñas comunidades de murciélagos en los edificios de mayor altura. No molestan, no contaminan, no destruyen, tan solo cumplen con lo que la naturaleza les ha dictado. Sus chillidos intermitentes despertarán más curiosidad en quién sepa apreciarlos. Más allá de los edificios hay una zona de camping siempre vigilada que puede ser un excelente lugar para disfrutar, y compartir con la gente que usted más aprecie. Vaya y deje el lugar tal cual usted lo encontró, la inmortalidad no podrá lograrla dejando su nombre escrito en alguna pared, destruyendo algún banco, o asesinando a otro ser vivo. Somos finitos como esos murciélagos, que a pesar de no poseer nuestra vista pareen a veces divisar muchas más cosas de las que nosotros podemos.


Lo Anti Natural
“Usted quiere a sus hijos, nietos, sobrinos, primos… ¿quiere a alguien más?
Controle su resentimiento, piense… la basura que hoy tira será la que los contaminara mañana. Sin un objetivo en común, no hay país que avance”. leer más...